BIEN DICHO: LA RADIO, UN VIAJE DE LA IMAGINACIÓN

Desde muy pequeño he sido un apasionado de los medios de comunicación. Quizá por mi timidez, aún teniendo muchas cosas que contar y que compartir, no se me presentó hasta los 8 años de edad un medio de expresión que llegaría a ser mi gran ventana al mundo: la radio. Y todo lo que de ella se derivaba.

LA CURIOSIDAD

Información, entretenimiento, consejo, compañía, diversión… un viaje de la imaginación y los sentidos a un mundo poco accesible desde mi entorno. Una fuente inagotable de historias que, tan bien contadas, alimentaban dos cosas que me definen: la curiosidad y el afán de conocimiento para entender lo que estaba pasando a mi alrededor en ese momento. Y a partir de ahí, quise aspirar a ser uno de esos magos del saber contar, manejando voces, tonos, sentimientos, que estaban por encima de la media, del modo en que hablábamos los de a pie.

Y me gustaba el cine y la televisión.. y el teatro, que toqué con la punta de los dedos en las funciones del colegio. Siempre he creído que la radio y el teatro son más de verdad que el cine y la televisión. Sin que en ocasiones esté tan mal mentir, porque a veces la mentira nos ayuda a entender cómo son de verdad las cosas.

A pesar de haber aparecido en varias ocasiones, siempre me pareció un contrasentido enseñar en los periódicos las caras de los locutores de la radio, algo que mataba parte de la imaginación del oyente. Siempre he dicho también en muchos programas que “yo seré como tú quieras que sea”. Si los sueños existen, ¿acaso no son verdad?

Luis Ignacio González

SEDUCIR CON LA VOZ

Y llegó la madurez, y con ella la especialización en un lenguaje que me cautivó. Además de todas las características de la radio, el teatro, el cine y la televisión, uníamos en esta nueva actividad la emoción y el reto de vender. Vender no es engañar a futuros compradores. Nadie acaba comprando una mercancía mala, defectuosa o inexistente. Vender es seducir al comprador, provocándole la necesidad de hacerse con un producto que le va a gustar, aunque todavía “no lo sepa”. Y aprendí que a las emociones de vender hay que añadirle el dominar técnicamente los secretos de ese mensaje de seducción. Y la técnica, si se hace bien, es tremendamente compleja. Resumir emociones en productos de consumo es simplemente genial.

recurso

La publicidad, bien o mal hecha, es como esa película que te hace cambiar de posición en el asiento tantas veces como tanto te aburra. Eso, trasladado a spots de 20 o 30 segundos. Y en la radio, a través de sonidos. Es el reflejo de cómo una sociedad hace o decide las cosas, de su nivel humano, cultural, reflexivo, creativo… Los medios lo son. Y la publicidad en esos medios es el resumen de todo. Juzgue quien lea esto, cómo van las cosas en nuestra sociedad y cómo se refleja y ha reflejado hace años nuestro día a día en este tipo de mensajes, hoy tan excesivamente diversificados.

LA VÍA PARA COMUNICAR

Claro que, producto de esa diversificación es también esta página. Ya que los medios de comunicación se especializan y ya no hablan para “millones de personas”, y siguiendo mi máxima de hablar al oyente de manera individual, sin haberme importando nunca si éramos muchos o pocos, tengo ahora la oportunidad de expresar vivencias y compartirlas con quién las quiera, para fomentar esa comunicación, ese aprendizaje, ese punto de imaginación. Impulsos que, como cuando escuchaba la radio de pequeño, a mí me permiten “seguir tirando” (y sin escopeta, que tiene su mérito).

Bienvenid@ a partir de ahora a este punto de encuentro llamado “Bien Dicho”.