BIEN DICHO: TENÍA YO OCHO AÑOS…

…y a mi tío Ignacio se le ocurrió regalarme un pequeño transistor, que con las ondas medias de aquel Madrid era más que suficiente para empezar a escuchar la radio. Había otro un poco más grande por casa que además tenía Onda Corta. Pero ese lo usaba más mi padre. Con aquél regalo que me hicieron obtuve mi propio receptor, que en aquellos años era para mí todo un lujo. Empecé a girar la ruedecita y a descubrir los programas de la época. En el Día Mundial de la Voz, voy a recordar cómo comencé a escuchar las voces de la radio

Publicidad de transistores – Años 70

Antes de seguir, aclararé que en este blog no pretendo sentar cátedra ni contar con exactitud grandes sucesos históricos de la comunicación. Para eso ya hay libros magníficos donde viene todo y también, programas emblemáticos de la SER que todo el mundo nombra porque no se acuerda de ninguno más. Para entendernos: ejemplos como “Cabalgata Fin de Semana” de Deglané, “Carrusel Deportivo”, “Matilde Perico y Periquín” o la Canción del Cola-Cao que a mí ya me sale por las orejas. Y muchos otros, todos geniales, sin duda. Pero como eso ya nos los han mencionado muchas veces, me apetecía más recordar lo que tengo en la trastienda de la cabeza; mis experiencias y sensaciones, que sin llegar a ser “las batallas del abuelo” sí reflejen las otras historias de aquella radio con la que crecí. Por aquellas voces y aquellos programas he sido y soy un amante de la radio, la locución publicitaria, la narración y la interpretación.

La radio de noche

Dicho esto, hoy me he acordado de aquella Onda Media de los años 70. En mi pequeño receptor se podían sintonizar 9 emisoras de Madrid (hoy quedan sólo 6), además de Radio Toledo, Radio Gredos de Ávila y Radio Segovia hasta las nueve de la noche, más o menos. A partir de esa hora, por las características de esta banda, la Onda Media, se sintonizaban muchas más que emitían desde otras provincias o desde fuera de España. Esto era especialmente interesante para un niño de ocho años, como yo, porque en aquella onda media no sonaba la música de la FM -y yo no tenía radio con FM-.

Radio Andorra (Encamp)

Por eso, de noche, recuerdo sintonizar en 945 KHZ (¡Aquí París!), Radio Francia Internacional, en español, con otra visión de la actualidad, pero sobre todo, Rádio Comercial desde Lisboa con una música magnífica y como no, la emblemática Radio Andorra, a eso de las diez de la noche, también en español con sus dedicatorias. Y casi al final del dial de AM, una radio experimental que ponía música sin palabras, también a eso de las 22:00 horas, identificada como La Voz de La Salle, sospecho que emitiendo desde el colegio mayor del mismo nombre. Se oían muchas más, pero recuerdo en mayor medida estas.

Y la radio de día

Dejamos la noche y repasamos el dial de día con aquella pequeña radio portátil. La primera de la banda era Radio Nacional de España en el 585 de la Onda Media. Esta emisora tenía mucha importancia estratégica, ya que en aquel entonces, Radio Nacional no tenía emisoras en ciudades pequeñas y desde las más importantes cubría con gran potencia (de 20 a 600 Kw) zonas sin cobertura local durante el día, llegando más lejos durante la noche.

Por ponerte un ejemplo te diré que yo veraneaba en un pueblo de la montaña de León. Y si durante el día querías oír RNE desde allí, tenías dos opciones: sintonizar Madrid o sintonizar Oviedo. Las dos se oían con bastante “soplido”, más o menos igual. Claro que por ser una zona montañosa, las emisoras de León capital tampoco llegaban tan nítidas en radios portátiles. De noche, la cosa cambiaba. Dejaban de oírse bien las radios locales y se empezaban a escuchar las de más lejos, especialmente las de Madrid, a unos 400 Km de distancia.

Escudriñando el dial “con lupa”

Siguiendo con aquella Onda Media madrileña, en el 810 nos encontrábamos con Radio Madrid (SER) que tenía un montón de programas locales. Las comunicaciones no permitían como hoy emitir en cadena tan fácilmente a las emisoras privadas. Luego pillábamos Radio España y después Radio Intercontinental. Sí. Ese era el orden, que, cambió años después con una reordenación de emisoras, desde Ginebra (Suiza), acordada internacionalmente para evitar las muchas interferencias que hacían las ondas medias en países como el nuestro, ordenadas casi al azar.

Radio Gredos (Fuente: arec.es)

Al poco tiempo, tras esa reordenación, quedaba la Inter (Radio Intercontinental- CRI) en el 918 de la Onda Media, lugar que sigue ocupando en la actualidad. Después aparecía Radio España, (hoy Onda Cero) en el 954. Tras éstas llegaba Radio Toledo, de la Rueda Rato, asociada a la SER (hoy Onda Cero), casi en el mismo dial que tiene hoy, 1080 Khz. En el 1097, posteriormente 1107 y en los años 80, en 657 Khz, estaba La Voz de Madrid (emisora central de la REM– Radiocadena Española). La Cadena de Ondas Populares Españolas, COPE, emitía en 1224 Khz con el indicativo de Radio Popular de Madrid (hoy en el 999). Luego se podía sintonizar (creo que en los 1269 Khz) el “Tercer Programa” de RNE en AM, (hoy Radio 3, solo en FM).

Rueda de emisoras Rato

Después una de mis favoritas, Radio Centro (emisora central de la CES, Cadena de Emisoras Sindicales), primero integrada en Radiocadena y después desaparecida. Y por último Radio Peninsular de RNE, que emitía programas comerciales y publicidad. Entre la COPE y Radio Centro se podía escuchar Radio Gredos de Ávila (La Voz de las dos Castillas, de la CES), hoy repetidor de RNE en otra frecuencia. Tras Radio Peninsular, donde sigue hoy, (en 1602 Khz), la SER emitía desde Radio Segovia.

Este era, en fin, el dial de Onda Media en Madrid y alrededores en los años 70. Lo recuerdo perfectamente, porque a partir de 1972, nunca me volví a despegar de la radio. Fueron años gloriosos, por lo nuevo de aquello para mí, por la calidad y variedad de contenidos y por aquellas grandes voces de las que tanto aprendí.

En próximas entregas, te contaré cómo sonaban las voces de aquellas emisoras, sus contenidos más interesantes y las anécdotas que, como te decía al comienzo de esta historia, no se encuentran en los libros. Pero eso será… “en el siguiente capítulo de este apasionante serial”.

Ten feliz Día Mundial de la voz. Una de las herramientas de trabajo más bellas.